Algunos consejos para el buen estado de partes importantes del coche o moto

¿Cómo limpiar mi escobilla limpiaparabrisas?

Los limpiaparabrisas son artefactos muy útiles, que pueden salvar vidas e incluso evitar sustos. Por lo que es importante mantenerlos siempre en buen estado.

Sin embargo, no debemos preocuparnos mucho durante los días nevados o de lluvias, ya que estos productos se fabrican para resistir la humedad. Aun así, es esencial mantenerlos más cuidados durante un clima caluroso, ya que el sol tiende a agrietarlos y deteriorarlos más rápido.

Lo más recomendable es limpiar el limpiaparabrisas y sus gomas con detergente neutral y un trapo. De otra manera, si las cerdas están muy sucias, lo más apropiado es recurrir al uso de la esponja, que se tiene que humedecer con alcohol etílico.

A tener en cuenta para mantener el parabrisas como nuevo

Es recomendable seguir estos pasos a continuación, para prolongar la vida útil de este artículo tan fundamental. Asimismo, asegurar su eficacia es parte del mantenimiento del auto. Por lo que, aquí te proporcionamos algunos tips:

  • Evita utilizar el limpiaparabrisas cuando la luna delantera está seca, ya que puede rayar el cristal y estropear las escobillas. Adicionalmente, es bueno controlar los niveles de líquido limpiacristales con regularidad.
  • No agregar agua con mucha cal al líquido limpiacristales, ya que esto puede obstruir los eyectores de agua. Lo más aconsejable sería utilizar agua embotellada, debido a que el agua de grifo contiene altos niveles de cal.
  • Asegurar que la luna esté despejada, antes de activarlo. Puesto que, si se activan y tienen elementos como hojas secas, papeles o cualquier otra cosa. Dicho limpiaparabrisas podría arrastrarlo y rayar el cristal o incluso, presentar un mal funcionamiento.
  • Cuando se esté en un clima nevado, lo más aconsejable es levantar los limpiaparabrisas, para evitar que se queden pegados. Con ello, pueda rayar el cristal o quebrar la luna. También puedes agregar cartón entre la luna y el parabrisas.

Conclusión

Ya esta más que claro que las escobillas limpiaparabrisas, son unos de los gadgets de nuestro automóvil más importantes. Por lo que hay que mantenerlos bien cuidados y limpios.

Cómo elegir el lubricante para motos ideal

Muy bien, si no sabes qué tipo de lubricante es el que debes usar en tu moto, tenemos la solución. Dicho en pocas palabras, debes estar atento a cuatro características que revisaremos a continuación.

Normativa SAE y la viscosidad

La Society of Automotive Endinners (SAE) es el organismo encargado de regular los niveles de viscosidad de los aceites para motor. En consecuencia, exista la normativa SAE J, que, dicho en pocas palabras, dice qué tan viscoso debe ser el aceite.

La cuestión es que también entra el juego la temperatura a la que se eleva el motor. Por ejemplo, digamos que un propulsor requiere estar a determinada temperatura para funcionar de modo adecuado. A su vez, el lubricante que se utilice, tiene que ser efectivo a dicha temperatura.

Aceites monogrado

El uso de aceites monogrado no es lo más recomendable, ¿por qué? Sencillo: este tipo de lubricantes tienen un grado de viscosidad prácticamente invariable, sin importar la temperatura del motor. El problema es que si vivimos en un lugar donde las temperaturas en invierno y verano distan mucho, habrá que cambiar el aceite según la época.

Se puede reconocer un aceite monogrado revisando su etiqueta. Su nomenclatura debe tener un número más una W (winter, invierno en inglés). Mientras más alto sea el número anterior a la letra, mayor será su viscosidad. En bajas temperaturas, lo mejor es usar aceites de 0W a 25W. Por otro lado, los aceites monogrados de verano deben tener una nomenclatura entre SAE 20 y SAE 60.

Aceites multigrado

En oposición a los aceites monogrado, tenemos los aceites multigrado, es decir, que su viscosidad sí varía. Debido a su alto grado de adaptabilidad a la temperatura, son los lubricantes más utilizados. Así que se pueden utilizar en cualquier lugar del mundo, a cualquier temperatura.

Sin embargo, debido a su comportamiento variable, tienen desempeños distintos en temperaturas bajas y altas. En consecuencia, la etiqueta debe indicar ambos valores.

Por ejemplo, si un lubricante para moto especifica una nomenclatura SAE 15W40, quiere decir que en frío, su viscosidad es de 15. El segundo número se refiere a que consigue una viscosidad de 40 en calor.

Este alto nivel de adaptabilidad se consigue gracias a ciertos aditivos que modifican su comportamiento dependiendo de la temperatura. Estos mismos aditivos pueden aplicarse a aceites monogrado, convirtiéndolos en multigrado. Aun así, la mejor opción sigue siento utilizar aceites multigrado originales.

Ahora bien, generalmente no hace falta que prestemos mucha atención al primer número de la etiqueta. En cambio, sí que hay que estar atento al segundo (el 40 en este caso). Esa es la viscosidad que requiere el motor cuando llega a la temperatura apta para su funcionamiento.

No es recomendable usar aceites con viscosidades superiores a las requeridas por la motocicleta. En caso de que se llegase a usar uno, se puede filtrar en partes del motor donde no debería llegar. De ser así, se corre el riesgo de estropear y erosionar piezas.

Hay otra acotación a tener en cuenta. Si una moto tiene más de 100.000 recorridos, es posible que tenga piezas erosionadas y haya más espacio entre ellas. En este caso, es normal que los talleres mecánicos recomienden aceites con viscosidades menores a las indicadas por el fabricante.

Mineral, sintético y semisintético

En el último punto a tener en cuenta, tenemos el modo de obtención del lubricante. Este se divide en mineral, sintético y semisintético. El aceite mineral se consigue mediante la destilación y refinación del petróleo. Es el más natural y más barato.

Sin embargo, sus propiedades se pierden relativamente rápido, por lo que requiere cambios a menudo. Además, presenta algunos problemas cuando tiene que trabajar a altas temperaturas.

Por otro lado, está el aceite sintético, que se produce en un laboratorio mediante optimización molecular. En otras palabras, se modifican químicamente para que cumplan con las necesidades del motor.

Los aceites semisintéticos no son exactamente una combinación de las dos categorías mencionadas anteriormente. En cambio se trata de aceites minerales refinados de forma sintética. Es decir, son aceites sintéticos con base mineral.

¿Pero cuál es el mejor para nuestra motocicleta? En un principio, el que indique el fabricante, pero si no lo hace, lo más óptimo es usar lubricantes sintéticos.

Es posible que sean algo más costosos, pero traen muchas ventajas. Algunas de ellas son que permiten un mayor kilometraje, reducen los depósitos en el cárter y, en general, lubrican de forma más eficiente. También tienen una vida útil mucho más larga que los aceites minerales comunes.

En síntesis, no existen lubricantes para motos malos. Simplemente debemos estar atentos a lo que requiere el motor de nuestra motocicleta. Claro, siempre es mejor usar el aceite más versátil, pero eso ya depende de la cantidad de dinero que podamos gastar.

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